Las vacaciones deberían ser un momento para descansar, recuperar energía y dedicar tiempo a aquello que nos gusta y nos hace sentir bien. Sin embargo, muchas personas descubren que en vacaciones siguen pensando en reuniones, correos electrónicos pendientes, llamadas o problemas laborales por resolver.
La hiperconexión y las exigencias del mundo laboral actual hacen que cada vez más personas experimenten dificultades para disfrutar plenamente de su tiempo libre. A continuación, desde Psicalma, te ofrecemos algunas claves psicológicas para lograr una desconexión real favoreciendo así tu bienestar emocional.
¿Por qué nos cuesta desconectar del trabajo?
Nuestro cerebro necesita tiempo para cambiar de un estado de alerta constante a uno de descanso. Cuando llevamos meses con mucho estrés, la mente seguirá funcionando al mismo ritmo incluso cuando llegan las vacaciones. Para un buen cierre y comienzo de vacaciones es recomendable:
1. Cierra asuntos pendientes antes de las vacaciones:
Uno de los mayores enemigos de la desconexión son las tareas o asuntos pendientes. Antes de comenzar las vacaciones, intenta organizar tus tareas y dejar claros los temas que quedan pendientes.
2. Establece límites digitales:
Muchas personas continúan revisando correos electrónicos o mensajes laborales durante las vacaciones «solo por si acaso». Sin embargo, esta práctica impide que el cerebro entre en un verdadero estado de descanso.
Algunas recomendaciones útiles son:
- Desactivar las notificaciones del trabajo.
- Eliminar temporalmente aplicaciones laborales de la pantalla principal del móvil.
- Configurar un mensaje automático de ausencia.
- Evitar consultar el correo fuera de momentos concretos, o preferiblemente no hacerlo.
- Avisa con anterioridad de tus vacaciones para que las personas que cubran tus responsabilidades sean conscientes de las tareas a realizar en ese periodo.
3. Ten en cuenta que desconectar del todo requiere de un proceso:
Durante los primeros días pueden aparecer pensamientos relacionados con el trabajo, sensación de inquietud o incluso cierta ansiedad. Esto no significa que estés haciendo algo mal, si no que nuestra mente necesita un periodo de adaptación para abandonar el ritmo acelerado al que estaba acostumbrada.
4. Realiza actividades significativas:
Desconectar no consiste únicamente en dejar de trabajar, también implica conectar con otras áreas importantes como:
- Pasar tiempo con personas de apoyo.
- Practicar ejercicio físico.
- Leer.
- Disfrutar de la naturaleza.
- Retomar aficiones.
- Descubrir nuevas experiencias.
Realizar actividades que te generen bienestar, te ayudarán a reducir la atención y ansiedad por el trabajo.
5. Practica la atención plena:
La atención plena o mindfulness puede ser una herramienta muy útil para reducir la rumiación mental relacionada con el trabajo. Consiste en centrar la atención en el momento presente, observando pensamientos y emociones sin intentar controlarlos. Acciones tan sencillas como caminar observando el entorno, prestar atención a la respiración o disfrutar conscientemente de una comida pueden ayudarnos a salir de los bucles de pensamiento y conectar con el aquí y ahora.
6. Evita planificar cada minuto de las vacaciones:
A veces intentamos aprovechar tanto el tiempo libre que terminamos generando una agenda tan exigente como la laboral, olvidándonos de descansar, improvisar o no hacer nada. Disponer de momentos sin obligaciones favorece la recuperación física y mental.
7. Pedir ayuda profesional:
Tener dificultades puntuales para desconectar es normal. Sin embargo, si el estrés laboral está presente de forma constante y llega a afectar a tu descanso o genera síntomas como ansiedad, irritabilidad y/o agotamiento, puede ser recomendable buscar apoyo profesional.
Desde Psicalma sabemos lo importante que es poder desconectar y descansar en época de vacaciones. Contamos con profesionales especializados que trabajan de manera online y presencial que podrán ayudarte a gestionar el malestar con respecto al trabajo, favoreciendo el autocuidado y el descanso en vacaciones.
